Proyecto Educativo

Conseguir el desarrollo de sus capacidades

Durante los tres primeros años de vida, especialmente, y hasta los seis años, tiene lugar la etapa más significativa de la evolución del niño. Es el momento en el que se desarrollan todas las capacidades y potencialidades y se sientan las bases de la inteligencia futura.

¡Un dato importante! Al nacer, el cerebro posee la máxima capacidad neuronal y, hasta los tres años, su plasticidad es muy elevada. Esto significa que, mediante estímulos externos adecuados, se puede conseguir que el niño llegue al máximo de sus posibilidades.

Nuestra labor como educadores es potenciar esas capacidades innatas que tienen los niños y conseguir, con nuestro esfuerzo y la formación adecuada, que se desarrollen al máximo, sin forzarlas (atendiendo a la diversidad y al momento evolutivo de cada niño) pero disponiendo de los medios y estímulos necesarios para conseguirlo.

Como todos sabemos, hasta el momento, la etapa de 0-1 ha sido la gran olvidada, limitada a la labor asistencial de cuidado y alimentación de los pequeños. Nosotros, sin embargo, somos conscientes de la importancia de la educación en edades tempranas y trabajamos para conseguirlo.

Es fácil ser educador asistencial de un alula de bebés. El reto es ser realmente un profesional de esta edad: ofrecer afecto, seguridad y confianza, siendo capaces de respetar los ritmos biológicos de los pequeños (alimentación, higiene y sueño) y a la vez aprovechando al máximo sus tiempos de actividad, trabajando desde la individualidad que marca tanto su edad cronológica como su condición de "ser" único e irrepetible.